
El deseo sexual no es algo fijo, sino que transita por varias etapas. Una de ellas puede ser la disminución falta de deseo o la falta del mismo. En esta alteración pueden interactuar diversos factores impidiendo que disfrutes de ti y/o de tu pareja.
Las consecuencias de una falta de deseo dependen de la manera que tengamos de enfrentarnos a él; puede aparecer una disminución de la autoestima (por nuestra parte y por la de nuestra pareja), deterioro de las relaciones intimas y, con ello, cambios en las relaciones amorosas.




